«¿Qué esperas?» Me preguntaba mi cabeza. Ese cociente que me había descubierto sentado en una silla de madera incomoda, mal lograda, y con algunas marcas de llaves que formaban palabras intangibles por el tiempo. Mi cociente sabía que prolongar las caladas del cigarrillo, nada tenían que ver con disfrutar su sabor mentolado. Estaba haciendo tiempo. Tiempo para que ella apareciera en el parque como la primera vez.
«Ya ha pasado un año» Me argumentaba el razonamiento. Sí, había pasado un año estúpido cerebro, le contesté. No tenías que recordarme que ni siquiera tuve la valentía de pedir su número; de mantener el contacto; de buscar su amistad...
Con mis dedos lancé la colilla del cigarrillo lejos de donde estaba. Resoplé lo que quedaba de humo en mis pulmones. El humo plateado se expandió por el lugar dejando una silueta que contemplé con la esperanza de que aquella mujer, apareciera en medio de él, con esa amplía sonrisa, con ese rubio cabello, con esa mirada penetrante. Con esa actitud que la caracterizaba.
El humo se desvaneció y nada pasaba. Así mismo, se desvaneció la idea de volver a verla. A lo mejor, incluso se había ido de viaje; se podría haber mudado. Qué caso tenía seguir esperando. Me levanté, hice un ademán dándole a mi imaginación tiempo para seguir construyendo la figura de esa mujer frente a mí, apareciendo en el último minuto, diciéndome "Hola". Pero no, como en la vida real, y como sucede siempre en estas cosas: No sucedió nada, y no tuve más remedio que emprender el camino, cruzar el parque con un paso lento y melancólico recordando todo aquello que pudo ser, y no fue, porque si hay algo que me categoriza, es lo torpe que puedo llegar a ser con las palabras, mis actitudes e incluso algunos movimientos.
—Hola —escuché decir a mi espalda. Aunque no reconocí la voz, el corazón me dio un brinco. Haberme hecho el guevon había funcionado.
Me giré lentamente, con esa actitud que tomas cuando te quieres hacer el interesante. Esa actitud que le dicen a los demás "Oye no se quien seas, no me importa, pero por educación te prestaré atención". Aunque cuando giré y miré a la persona frente a mí a los ojos, mi cara decía otra cosa: "Hey mira lo evidente y entusiastas que soy".
—Siento haberlo asustado —me dijo esa joven frente a mí, que en la vida había visto, al notar mi acelerada respiración. Llevaba el cabello teñido de rojo, tenía unas facciones muy delicadas, bueno, sus cachetes no lo eran tanto, eran más bien, rellenitos. Aquella peliteñida joven se había separado de sus amigos que la esperaban expectante más atrás.
—No te preocupes —le dije decepcionado.
«¿Qué esperabas? ¿a Eva? Te recuerdo que esta es la vida real» me decía a mí mismo.
—Mis amigos y yo nos preguntábamos — vaciló un momento intentando buscar las palabras más adecuada para dirigirse a mí, o eso percibía yo en sus ojos—. Un baretico —puntualizó.
No me eché a reír por respeto. Pero mierda, después de esperar a que una mujer hermosa que desde que conocí había admirado, y había permanecido en mis pensamientos apareciera por obra y gracia del espíritu santo, terminará con una joven que aparentaba no más de 18 años frente a mí pidiéndome marihuana, había una gran diferencia. Era gracioso. No era así como esperaba que terminara mi noche.
—Lo lamento, hoy la mercancía me la he fumado toda —le respondí con sarcasmo. ¿Acaso me había visto cara de jíbaro?
—No creas que estoy pensando que la vendes o algo así —se excusó—. Es sólo que para estar media noche en un parque solo, es bastante sospechoso. Y además, no se ve que seas de esas personas con prejuicios por un pequeño porro.
Me reí. Era un buen punto. Más aún si se había fijado en mis jeans rotos (por la vejes y no por la moda) y la mochila tejida por indígenas.
—¿Cuántos años tienes? —le pregunté.
—21 —contestó sin vacilar—. ¿Entonces no tienes? —me apresuró.
—Porque no esperas un poco —dijo otra voz detrás de mí, que me paralizo. Era tan dulce, como la última vez que la había escuchado. La recordaba. No quise voltear temiendo que fuera producto de mi imaginación—. Yo quizá tenga un poco.
—¿Enserio? —dijo la joven peliteñida muy entusiasmada. Se giró y le hizo unas señas a sus amigos con el dedo pulgar de las manos.
—¿Y tú qué, no pierdes la costumbre de ligar las mujeres que te piden algo que se fume? —dijo Eva parándose a mi lado, mientras mis ojos no dejaban de contemplar esa belleza que había olvidado como era. Ese cabello rubio que iluminaba el oscuro parque, y sus labios expresaron una sonrisa cuando sus claros ojos, se toparon con los míos. Me había arriesgado a mirar el producto de mi imaginación posando a mi lado. Y como de costumbre, tuve que recordarme respirar.
Y con ella a mi lado sonriendo, buscando entre su bolso algún porro, yo me cuestionaba .
«¿Estaba dormido? Debía estarlo... Estas cosas no suceden en la vida real».
Reblujos, desorden, amores, sexo, desprecio, tristeza, negaciones, todo lo que hay tras abrir una puerta de madera vieja...
sábado, 3 de noviembre de 2012
Prologo: Un hombre incrédulo.
Me sentía bien conmigo mismo. Estaba satisfecho, o bueno, eso pensaba intentando dejar de contemplar esa idea de que el pasado retorna y con ello las personas. ¿Cuántas veces me había pasado ya? ¿Cuántas veces había permitido ilusionarme? Yo, ese hombre frío y sereno, siempre tan vulnerable. Siempre tan narcisista como para describirme.
«Bien hecho Facundo, tomaste de nuevo la decisión equivoca» me reprochaba mientras recordaba como había preferido intentarlo de nuevo con esa única mujer que me había enamorado, dejando de lado, la oportunidad de vivir experiencias nuevas, con aquella rubia, de ojos claros que un día se apareció en el parque con un cigarrillo en mano. Ese mismo parque. donde ahora yo estaba sentado. Sentado de nuevo, no esperaba al amor. Solo esperaba a... alguien.
«Eva» pensé de nuevo, sumiéndome en toda esa historia de unas cuantas noches. Cada escena mi mente la recobraba como los negativos de una fotografía que no ha sido velada.
Le dí otra calada al cigarrillo.
Eva, lo último que supe de ella; no fue más que su sonrisa desaparecer entre las calles que tenían de frente a mi casa, mientras yo sostenía la mano de quien fue mi novia. De quien en ese momento, elegí por encima de cualquier cosa. Segundo grave error: Elegir lo que ya das por hecho, como perdido.
Pero intentarlo de nuevo, no fue tan malo, el amor existía, se sentía, pero no es eso, lo único importante en la vida. Aprendí, además, de las discusiones con ella, que las relaciones que se fracturan como los huesos de la mano cuando caes y chocas con el pavimento directamente, es una sola: Sanará, pero jamás el hueso se unirá como cuando una vez lo tuviste completo. Entero. Así, a veces... funciona el corazón.
Y aunque en estos momentos, siga sentado en la banca contemplando la noche nublada, con un cigarrillo en la boca, esperando que quizá esa hermosa mujer que una vez me dijo que se llamaba Eva, apareciera de nuevo. Sé, que aunque lo hiciera: ¿Qué me aseguraría de que se repitiera la experiencia?. ¡Nada! Había ya pasado tanto tiempo...
Y es que es tan fácil entregarse al entusiasmo y tan difícil aceptar la realidad.
«Bien hecho Facundo, tomaste de nuevo la decisión equivoca» me reprochaba mientras recordaba como había preferido intentarlo de nuevo con esa única mujer que me había enamorado, dejando de lado, la oportunidad de vivir experiencias nuevas, con aquella rubia, de ojos claros que un día se apareció en el parque con un cigarrillo en mano. Ese mismo parque. donde ahora yo estaba sentado. Sentado de nuevo, no esperaba al amor. Solo esperaba a... alguien.
«Eva» pensé de nuevo, sumiéndome en toda esa historia de unas cuantas noches. Cada escena mi mente la recobraba como los negativos de una fotografía que no ha sido velada.
Le dí otra calada al cigarrillo.
Eva, lo último que supe de ella; no fue más que su sonrisa desaparecer entre las calles que tenían de frente a mi casa, mientras yo sostenía la mano de quien fue mi novia. De quien en ese momento, elegí por encima de cualquier cosa. Segundo grave error: Elegir lo que ya das por hecho, como perdido.
Pero intentarlo de nuevo, no fue tan malo, el amor existía, se sentía, pero no es eso, lo único importante en la vida. Aprendí, además, de las discusiones con ella, que las relaciones que se fracturan como los huesos de la mano cuando caes y chocas con el pavimento directamente, es una sola: Sanará, pero jamás el hueso se unirá como cuando una vez lo tuviste completo. Entero. Así, a veces... funciona el corazón.
Y aunque en estos momentos, siga sentado en la banca contemplando la noche nublada, con un cigarrillo en la boca, esperando que quizá esa hermosa mujer que una vez me dijo que se llamaba Eva, apareciera de nuevo. Sé, que aunque lo hiciera: ¿Qué me aseguraría de que se repitiera la experiencia?. ¡Nada! Había ya pasado tanto tiempo...
Y es que es tan fácil entregarse al entusiasmo y tan difícil aceptar la realidad.
martes, 16 de octubre de 2012
Me marcho II
Y es mejor no verte, y es mejor no escucharte, así no corro el riesgo de quedarme. Así no corro el riesgo de seguir mirándote, de seguir enamorándome...
Me marcho
Y me marcho sin ninguna explicación, temiendo que sea mentira eso que dice todo el mundo: que un día nos volveremos a ver.
martes, 9 de octubre de 2012
20 Intolerables ideas:
20. Los negros que te roban el celular o cualquier objeto de valor.
19. Los blancos que te roban el celular o cualquier objeto de valor.
18. Cualquier hijo de puta que te roba el celular o cualquier objeto de valor.
17. Los fanaticos religiosos que intentan transformar tu vida.
16. Los sacerdotes que andan acosando niños.
15. Los niños que no admiten que son acosados por el sacerdote.
14. Chavez y su sistema gubornamental.
13. Las personas que apoyan a Chavez.
12. Las personas que apoyan cualquier presidente que no haya hecho nada bueno.
11. A los que concideran que los presidentes hacen algo bueno.
10. El transporte público monopolizado.
9. Los programas de televisión Colombianos.
8. Los realitys de televisión de RCN.
7. Las presentadoras de farandula Colombianas, vacias y maquilladas.
6. Los que admiran a Justin Bieber —a menos de que sea yo—.
5. Justin Bieber —a menos que sea un clon—.
4. Las industrias petroleras que estaban acabando con la sangre del planeta.
3. El sistema capitalista de China y Estados Unidos.
2. Las personas que viven consumiendo bienes materiales para sentirse bonitos y aceptados.
1. La salud en colombia, bien servida para las personas de alto mando.
19. Los blancos que te roban el celular o cualquier objeto de valor.
18. Cualquier hijo de puta que te roba el celular o cualquier objeto de valor.
17. Los fanaticos religiosos que intentan transformar tu vida.
16. Los sacerdotes que andan acosando niños.
15. Los niños que no admiten que son acosados por el sacerdote.
14. Chavez y su sistema gubornamental.
13. Las personas que apoyan a Chavez.
12. Las personas que apoyan cualquier presidente que no haya hecho nada bueno.
11. A los que concideran que los presidentes hacen algo bueno.
10. El transporte público monopolizado.
9. Los programas de televisión Colombianos.
8. Los realitys de televisión de RCN.
7. Las presentadoras de farandula Colombianas, vacias y maquilladas.
6. Los que admiran a Justin Bieber —a menos de que sea yo—.
5. Justin Bieber —a menos que sea un clon—.
4. Las industrias petroleras que estaban acabando con la sangre del planeta.
3. El sistema capitalista de China y Estados Unidos.
2. Las personas que viven consumiendo bienes materiales para sentirse bonitos y aceptados.
1. La salud en colombia, bien servida para las personas de alto mando.
jueves, 20 de septiembre de 2012
¿Tú?...
En medio de los silencios, de palabras innecesarias, de sonidos que salen de mi boca sin ninguna dirección, he aprendido de ti. De nosotros. Aprendí que para estar bien, no debemos pensar en lo que queremos –muchas veces, lo mismo, contar siempre uno con el otro, siempre– sino, que debemos pensar en lo que necesitamos:
Tú... un hombre diferente a lo que soy, y yo, dejar de pensar en ti.
Tú... un hombre diferente a lo que soy, y yo, dejar de pensar en ti.
miércoles, 12 de septiembre de 2012
El lado tétrico de facebook.
¿Qué facebook espía?
¿Qué vulnera tu privacidad?
¿Qué vende tu información personal a grandes empresas?…
¡No! Eso no es el lado tétrico de facebook; si usted lo piensa bien, sabrá entonces que gracias a eso, no tiene que estar contestando tontas encuestas en la calle, encuestas absurdas que te preguntan cuándo fue la última vez que se tomo un yogurt con sabor a Borojo (porque hay gente que lo pone en su estado «tomándome un yogurt de borojo»). Piénselo. Eso nos libra de tontas encuestas de productos lácteos...
Lo peor es que todos tus amigos tienen un fanpage al que tienes que darle me gusta por colaborarles cuando ni siquiera te interesa el tema que tratan, cuando ni siquiera la página tiene algo interesante que ofrecerte. Cómo es posible que ahora todo el mundo se crea ‘Comiunity Manager’ copiándote y pegándote el link con un «Dale me gusta es un trabajo para la U» y por pesar; le das me gusta. Después, ni siquiera vuelves a recordar la existencia de la página hasta que empiezan a llegarte sugerencias de juegos como Dimond Dash o el famosísimo CityVille.
Otra de esas cosas que tú no entienden como suceden, es que aún exista gente que escriba «AshI CoMo Si EsTUvieRap En eL hI5». Y aún más increíble; es que exista gente que le dé me gusta a esos estados… ¿Qué? Deberían crearles una opción que diga «Me GusHta» solo para ellos.
Hay otro lado muy tétrico, y ese lado está dominado por la hipocresía. Alegando amarillismo del periodismo en Colombia, estos usuarios suben fotos sangrientas donde no hay respeto por la victima. Y aunque para generar consciencia a veces se necesita una imagen fuerte, no es para estar publicando dichas imágenes de forma masiva. Tengan respeto por el otro si no van a tener respeto por la víctima.
El lado tétrico de facebook también está lleno de muchos activistas en pro del medioambiente y el maltrato animal, que en sus vidas mueven el culo para apoyar las campañas, no hacen más que compartir la tonta imagen en su perfil. Y a ellos debo decirles con la mano en el corazón: Busquen alternativas, eduquen fuera de la pantalla, no sólo compartan una fotografía de aquellas atrocidades que vemos normalmente por la ventanilla del transporte masivo.
Y para rematar, por ejemplo, en la ciudad de Cali, ya no hay que viajar hasta el centro de la ciudad donde encuentras marcas clandestinas y las mejores promociones, ahora sólo con ingresar al facebook, ingresas a un centro cibernético, donde encuentras cualquier cosa para comprar; desde esmaltes, hasta camisetas hechas de periódico… ¿Para qué mercado libre? En facebook se encuentra lo que se busque. Aunque debo respetarlo, es un trabajo honrado y sincero pero tan atractivo como comprarse uno de esos perros calientes de dos mil pesos en la calle.
Y es que la vida en facebook es toda una experiencia, yo no creo que Mark Zuckerberg hubiese creado dicha red esperando ver publicados versículos de la Biblia, yo creo que eso nunca se lo imaginó. Pero es facebook y en él todo puede pasar. Hasta que se hagan misas. Pero es respetable, lo único que manifestó es que puede ser cuestionable. Yo sólo pido volver al día en que facebook se creó para mejorar las oportunidades sexuales de los ñoños como yo.
martes, 22 de mayo de 2012
Creatividad igual a la locura
En una publicación de la revista RollingSton hacen un top 5 con los mejores vídeos creados por Syd Barred el Pink Floy muerto, con el fin de admirar su genialidad para crear. Esa desquiciada forma de crear. Entre los vides, el texto de la revista afirma lo siguiente:
Ésta sentencia encontrada en un estudio científico publicado en la nación.com me genera sensaciones encontradas por su premisa que radica en que la creatividad, estaba bajo los mismos estímulos y carente de limites cerebrales como cualquier enfermo psiquiátrico o esquizofrenico.
Me preguntó entonces: ¿Cuán necesario es perder la cordura para ser original? ¿Por qué se intuye cierta veneración hacia la carencia de salud mental cada vez que hablamos de ese tipo de creativos desquiciados?
Son espectaculares, sí. Son admirables, increíbles, incomparables semidioses, son innovadores, vanguardistas, transformadores de una época: genios, ¡genios! Pero no la pasan bien. No. No hay forma de experimentar el desequilibrio absoluto y salir airoso. No hay manera de que una mente insana pueda disfrutar de verdad el producto proveniente de esa misma mente insana. Acaso la apología de la locura (a veces el descontrol y, claro, los estimulantes químicos o naturales de ambas) sea la mayor estupidez del rock.
"Recientes estudios científicos reafirman lo que la filosofía y la psicología siempre pensaron: que la locura y la creatividad son dos caras de la misma moneda."
Ésta sentencia encontrada en un estudio científico publicado en la nación.com me genera sensaciones encontradas por su premisa que radica en que la creatividad, estaba bajo los mismos estímulos y carente de limites cerebrales como cualquier enfermo psiquiátrico o esquizofrenico.
Me preguntó entonces: ¿Cuán necesario es perder la cordura para ser original? ¿Por qué se intuye cierta veneración hacia la carencia de salud mental cada vez que hablamos de ese tipo de creativos desquiciados?
Son espectaculares, sí. Son admirables, increíbles, incomparables semidioses, son innovadores, vanguardistas, transformadores de una época: genios, ¡genios! Pero no la pasan bien. No. No hay forma de experimentar el desequilibrio absoluto y salir airoso. No hay manera de que una mente insana pueda disfrutar de verdad el producto proveniente de esa misma mente insana. Acaso la apología de la locura (a veces el descontrol y, claro, los estimulantes químicos o naturales de ambas) sea la mayor estupidez del rock.
sábado, 5 de mayo de 2012
El razonador ideal:
El razonador ideal, cuando se le ha mostrado un solo hecho en todas sus implicaciones, debería deducir de él no sólo toda la cadena de acontecimientos que condujeron al hecho, sino también todos los resultados que se derivan del mismo.
Sherlock Holmes.
jueves, 19 de abril de 2012
Durante la ausencia
Durante la ausencia de una persona importante en tu vida (dura por cierto, muy dura), es cuando realmente como ser humano: reflexionas, rectificas y creces. Es allí, donde te haces mejor persona, y donde definitivamente es que te das cuenta de que realmente has perdido algo valioso. Algo enteramente valioso.
Yo por ejemplo, me di cuenta que no valore ciertos momentos que hoy quisiera repetir, como escucharla hablar tonterías mientras se queda dormida; discutir de existencialismos que nada importan hoy en día; o el simple hecho, de sus manos recorrerme el cabello. No valoré los sacrificios que una vez hicieron en mi nombre y no realice los suficientes sacrificios para permitirle vivir esas experiencias como si nunca antes se pudiera repetir, entregándolo todo, como debía ser.
Y es que, uno de los mayores errores de un ser humano, es dar por sentado que las cosas siempre son eternas, así lo hacemos con todo, con nuestras vidas, y con todas nuestras relaciones emocionales. Creyéndonos seres incorruptos, incapaces de ser golpeados por el tiempo.
Ahora, por ejemplo, no encuentro en ningún lugar la tranquilidad y la emoción que podía generarme alguna palabra emitida de tan dulces labios; no entiendo tampoco, cómo no pude disfrutar aún más, de todas esas sonrisas. Del calor que generaban sus manos al tocar las mías, o de las noches completas en las que dormía. Quizá, subestime su inteligencia, esa misma inteligencia que hoy con su despedida, sigue enseñándome y dándome motivos para seguir creciendo. Eso, no sólo demuestra el poco valor que una vez le otorgue algunas experiencias, como a personas mismas, sino también, que sólo existe una forma de aprender las cosas: ésta, la difícil, la dolorosa, la que usualmente termina con las esperanzas y con un hueco profundo en las entrañas.
Porque así es como se aprende a valorar las cosas, sólo, y únicamente sólo, durante la ausencia.
Yo por ejemplo, me di cuenta que no valore ciertos momentos que hoy quisiera repetir, como escucharla hablar tonterías mientras se queda dormida; discutir de existencialismos que nada importan hoy en día; o el simple hecho, de sus manos recorrerme el cabello. No valoré los sacrificios que una vez hicieron en mi nombre y no realice los suficientes sacrificios para permitirle vivir esas experiencias como si nunca antes se pudiera repetir, entregándolo todo, como debía ser.
Y es que, uno de los mayores errores de un ser humano, es dar por sentado que las cosas siempre son eternas, así lo hacemos con todo, con nuestras vidas, y con todas nuestras relaciones emocionales. Creyéndonos seres incorruptos, incapaces de ser golpeados por el tiempo.
Ahora, por ejemplo, no encuentro en ningún lugar la tranquilidad y la emoción que podía generarme alguna palabra emitida de tan dulces labios; no entiendo tampoco, cómo no pude disfrutar aún más, de todas esas sonrisas. Del calor que generaban sus manos al tocar las mías, o de las noches completas en las que dormía. Quizá, subestime su inteligencia, esa misma inteligencia que hoy con su despedida, sigue enseñándome y dándome motivos para seguir creciendo. Eso, no sólo demuestra el poco valor que una vez le otorgue algunas experiencias, como a personas mismas, sino también, que sólo existe una forma de aprender las cosas: ésta, la difícil, la dolorosa, la que usualmente termina con las esperanzas y con un hueco profundo en las entrañas.
Porque así es como se aprende a valorar las cosas, sólo, y únicamente sólo, durante la ausencia.
viernes, 13 de abril de 2012
La libre expresion ahora está en la carcel
Me da miedo expresarme en un país como Colombia, bueno, algunos otros países tienen el mismo problema de libertades, pero no los conozco, y no sé de sus informes en criptas, hospitales, y medios.
Aquí la libre expresión ya es un mito: no puedes expresarte de ninguna forma ya sea porque el internet lo privatizan y el estado te sanciona de forma legal, o porque algunos ilegales pagan un peso para que al día siguiente termines con una bala en la cabeza. Matan docentes, periodistas, reporteros, y cualquier persona que asuma el riesgo de hacer una demanda, una tutela, o un juicio de valor mediante sus expresiones en cualquier tipo de medio y medida. Ahora, cuando pensaba uno estar protegido por los matones en el internet, el gobierna entonces crea sistemas penales para ello. Absurdo ¿no?...
Y de tanto, todas esas opiniones con pruebas y veracidad, están en la cárcel, o en su defecto, enterrados tres metros bajo tierra. A veces, es mucho mejor dejarse estigmatizar por los medios de comunicación que ejercen papeles políticos y de ansioliticos, qué expresarse propiamente, que abrir los ojos y aterrarse de la realidad. Porque cuando uno se aterra de la realidad, entonces protesta, e intenta hacer las cosas como deberían ser, y cuando intentas hacer las cosas como deben ser, cualquier estúpido mandatario (que no sé de dónde salen) decide desaprobare, y aún más peligroso, cualquier inepto que se vea perjudicado decide sacarte del camino.
Y es así, como la libre expresión termina en la cárcel y los cementerios de nuestro país, incapaz de avanzar, incapaz de competir, incapaz de educarse.
viernes, 6 de abril de 2012
Aprendí de ella (1)
He aprendido mucho de ella. De su boca, y de sus palabras; de sus ojos y de sus expresiones; de su personalidad y de sus defectos. He aprendido que la verdadera belleza de una mujer radica en los ojos que te miran y te corresponden mientras pestañean.
He aprendido que hay siluetas hermosas durante las noches, y una de ellas es esa que esta recostada sobre tu cama completamente dormida. Cuando te quedas observando aquella imagen, te das cuenta de lo delicada que puede ser una personas, sus emociones y su fugitivo corazón.
He aprendido que no hay que dar por sentado un sentimiento o un pensamientos, que siempre es bueno, sobre todas las cosas, expresarlos, decirlos, compartirlos, con toda sinceridad. Nunca puedes simplemente creer que las personas saben cuanto importan ellas para ti. He aprendido, que los mejores momentos no sólo involucran pequeñas sonrisas, y grandes carcajadas; las lágrimas también hacen parte del bello paisaje.
Aprendí que muchas de las canciones del mundo están hechas para ti. Que sus letras cuentan tu historia, y que su melodía es un grito de guerra en amores. Aprendí que se pueden dibujar retratos que pintan el corazón y delinean promesas.
He aprendido que una mujer puede ser el centro de tus sueños, pero no puede ser el centro de tu vida. No se puede simplemente pedir ser amado o pedir ser olvidado. Y que un trago amargo de licor durante la ausencia recrea el vinillo de las voces que memorizaste en su compañía.
Y sobre todo, he aprendido que no importa cuantas cosas le digas a alguien más, cuantas veces afirmes estar perfectamente bien, cuando se trata de mujeres y amor, es simplemente imposible mentirse así mismo.
He aprendido que hay siluetas hermosas durante las noches, y una de ellas es esa que esta recostada sobre tu cama completamente dormida. Cuando te quedas observando aquella imagen, te das cuenta de lo delicada que puede ser una personas, sus emociones y su fugitivo corazón.
He aprendido que no hay que dar por sentado un sentimiento o un pensamientos, que siempre es bueno, sobre todas las cosas, expresarlos, decirlos, compartirlos, con toda sinceridad. Nunca puedes simplemente creer que las personas saben cuanto importan ellas para ti. He aprendido, que los mejores momentos no sólo involucran pequeñas sonrisas, y grandes carcajadas; las lágrimas también hacen parte del bello paisaje.
Aprendí que muchas de las canciones del mundo están hechas para ti. Que sus letras cuentan tu historia, y que su melodía es un grito de guerra en amores. Aprendí que se pueden dibujar retratos que pintan el corazón y delinean promesas.
He aprendido que una mujer puede ser el centro de tus sueños, pero no puede ser el centro de tu vida. No se puede simplemente pedir ser amado o pedir ser olvidado. Y que un trago amargo de licor durante la ausencia recrea el vinillo de las voces que memorizaste en su compañía.
Y sobre todo, he aprendido que no importa cuantas cosas le digas a alguien más, cuantas veces afirmes estar perfectamente bien, cuando se trata de mujeres y amor, es simplemente imposible mentirse así mismo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

