miércoles, 18 de febrero de 2015

Adopción por Homosexuales I:

La adopción es una solución para el problemas de otros. Y que importa quien te adopte, lo importante es que tengas un lugar. Ya la carga emocional, y psicológica será algo con lo que la persona deberá trabajar. La buena acción ya está hecha cuando alguien que sin conocerte te recibe en su vida con amor y sin recibir nada a cambio. 

martes, 17 de febrero de 2015

Simplemente somos humanos...

Foto de OjoPop

Yo he sido a lo largo de mi vida un simple humano, me costó aceptarlo, como a usted debe costarle saber que bajo sus ojos se esconden mentiras, falsedades, y pensamientos que no permite apropiar como suyos. Indignado, o asustado, debe creer que es sincero y transparente. Porque siempre creemos ser el protagonista, o en algunos casos el antagonista sexy que siempre llama la atención de todos. 

Pero la verdad, es que en realidad la mayoría de nosotros somos estúpidos. Y lo sé, porque que he mentido, porque he hablado de los demás cuando no estaban, critiqué a todo el mundo aunque sea por motivos personales, me he creído un personaje literario o de la televisión. alguna vez negué escuchar reggaeton cuando incluso lo bailaba, me he creído mejor que el otro, he usado a algunas personas para mi beneficio e insulté personas que no lo merecían, amé apresuradamente, me rompieron el corazón, además rompí varios corazones, di malas indicaciones, ofrecí malos consejos, escuché consejos que nunca seguí, ignoré a mi mamá, me hice el fuerte en un velorio, fui indiferente cuando alguien más sufría al lado mío, me negué a darle un puesto a un adulto, asusté niños que no conocía. He buscado sólo sexo sin importar que pudiera estar sintiendo ella, ilusioné a algunas personas por miedo a destruir sus sueños, destruí sueños, también seguí la moda y fingí apoyar causas sociales. Pero como si fuera poco, muchas veces sonreí cuando por dentro lloraba. Y no soy tan único como parece, usted también lo ha hecho. Así también se ha sentido. Porque eso es ser humano. Es así como somos, y es curioso que intentemos negar esa naturaleza de lo absurdo que poseemos por ser también animales. 

Fingimos todo el tiempo ser grandes personas. Cuando simplemente somos humanos. Nada más. Humanos con cagadas y aciertos... Sólo seres humanos. 

lunes, 16 de febrero de 2015

Hacer las cosas Mal:

No creo que a alguna persona le guste hacer las cosas mal. Yo creo que más bien lo que para una mariposa es letal, para una araña es normal. El mal se percibe de diferentes puntos de vista, aún más como seres humano individuales que somos, de gustos, quehaceres, rutinas, y crianzas diferentes. Lo que para mi esta mal hacer, para ti puede ser algo normal, hasta agradable. Y así, viceversa.

Carolina Gerena

domingo, 15 de febrero de 2015

Libros y Ella

Ella me regaló varios libros nuevos. Ahora son tesoros que conservo como parte de mis historias en la vida. Lo que un día voy a contarle a alguien en la vejez. Sin embargo, hay otro tanto de libros que me regaló que no eran nuevos, que tienen orejas en las puntas, arrugas, manchones, y páginas amarillas, libros que leyó y compró para ella, pero que después y afortunadamente terminaron en mis manos, en un símbolo más de amor, a pesar del abismo que nos separa. Y esas historias, son aún más importantes para mí, porque la personifican, porque es lo único que me queda para vislumbrarla nuevamente en una forma que puede durar para siempre: 

Libros...  

jueves, 12 de febrero de 2015

Estar ahí: Séptimo Azul

Fotografía de es.gde-fon.com

Pensé que pensar tanto era malo y que dejar de pensar también lo era, creí que pensar erróneamente era mejor que no pensar, asegure tener respuestas, cuando no existía ninguna pregunta; propicie huir en el  instante de tiempo correcto, cuando  en realidad no había nada que afrontar; aprendí que las decisiones a veces es mejor consultarlas en 2 puntos diferentes y que otras veces es mejor no hacerlo, hice cosas que aseguré que no haría, pensé cosas que dije que no pensaría, dije cosas que pensé que no diría, callé cosas que dije que no callaría, sentí cosas que dije que no sentiría , juzgué cosas que no comprendía y defendí cosas que no lo merecían.

Reconocí que he acertado en muchas cosas, y también que me he equivocado en otras, aprendí que no volveré a asegurar nada, ni apresurarme, ni a atrasarme en todo, aprendí que no debo acostumbrarme a un solo tipo de cosas, ni ver, ni escuchar, lo que yo sólo quiero observar y oír, simplemente aprendí a que debo disfrutar todo sin tal remordimiento o complejo.

Lamente todo aquello que con lamentar baste y trata, fui desdichada de felicidades infieles, de deslealtades fabulosas, lágrimas de silencio y llantos con sabor amargura; Tolere lo que no me gustaba por lo que me gustaba, recapacite  en que las cosas no mueren, solo se transforman; en que el día no deja de ser luz en la oscuridad, solo porque le ponemos cadenas a nuestra mente, oculte sueños por miedo a las consecuencias, calle verdades por no herir y mentí a cambio de su sonrisa; Acompañé a  arriesgarse, perdí tiempo, que quise  ganar, odié aun teniendo razones para amar y esperé como los animales: Sin tiempo y sin razón.

Aprendí lo correcto de lo incorrecto, besé para sentir vida en otros labios, aterricé cuando creí que me había quedado atrás, busque del pecado para hablar del perdón, vencí caídas y luche sentimientos, me enamore de todo pero no me conforme con nada y mi corazón buscó lo que quería, mientras mi mente buscó lo que necesita: Huir….Cuando La  huida no ha llevado a nadie a ningún lugar.

domingo, 8 de febrero de 2015

Vuelve Atrás


Hoy recordé mi vida años atrás, cuando tenía entre 13 y 16 años. Yo era un chico escuálido y pequeño que fingía ser solitario para llamar la atención de las damas que imaginaba yo, serían princesas en mi historia de amor prematura. Táctica que en realidad nunca funcionó, y a pesar de ello era feliz. Quizá todos tengamos esa sensación en algún momento de nuestras vidas, que de pronto ya pasaste por la adolescencia, y dejaste en el camino: los noviazgos infantiles, las fiestas en terrazas o en casas de padres que se iban de viaje, juegos de botella, o la verdad y se atreve donde el reto más difícil era besar a la que considerabamos fea -que años después mejoraba rotundamente, y en otros casos, bueno, al menos hoy en día tiene salud-, y aunque no supiéramos besar, era la hazaña que contábamos al llegar el Lunes a estudiar. Tanto como la emoción por beber alcohol o fumar. Dejar atrás las peleas de barrio, y los mitos de la masturbación, el sexo, y los misterios de la correa con la que tus padres te castigaban. 

Estoy seguro, que al recapitular tus escenas del pasado, donde nuestro mayor problema era trigonometria, la nomenclatura en química, y el rechazo de tu vecina, puedes sentir que ahora el tiempo no pasa como en ese entonces. Que ahora es más voraz y mucho más ligero, donde nuestras preocupaciones conceptuales son más complejas y donde el existencialismo se apodera de nosotros al preguntarnos "Que queremos hacer de nuestras vidas". 

Estoy seguro, entonces, que la nostalgia y el deseo de volver atrás es innegable, aún más si durante estos pocos años que pasaron, el dolor, la ausencia y la perdida se arraigan con más fuerza en nuestro corazón. Sin embargo, ignorando aquella sensación de desespero que puede producir crecer, el tiempo y la vejez, algo nos quedó de ello. De ese pasado que se convierte en anécdotas y mitos; donde no recordamos si algunos sucesos pasaron de verdad. Esa linda sensación que en algún momento poseímos: la inocencia, la ingenuidad, y el profundo placer de haber vivido de la simpleza que hoy en día, durante la adultez y lo que nos falta de ella, necesitamos para entender que la complejidad de la existencia no está más allá de nuestra propia mente. Donde la verdad es que vivir, es una acción tan simple como cualquier otra. Es abrir los ojos y sentir que todo es posible. Sentir esa emoción que nos invadía cada fin de semana cuando eramos chicos: Estamos vivos. 

Genesis

"En el mismo comienzo del Génesis está escrito que Dios creó al hombre para confiarle el dominio sobre los pájaros, los peces y los animales. Claro que el Génesis fue escrito por un hombre y no por un caballo."
Kundera 

martes, 3 de febrero de 2015

¿Sabias qué?

Fotografia tomada por la National Geographic

Un estudio en Murray, Australia, sobre las tortugas concluye que los embriones sincronizan su eclosión, es decir el momento en que saldrán de sus huevos, lo harían al mismo tiempo, para evitar que las tortugas más pequeñas salgan solas y sean atacadas.

lunes, 2 de febrero de 2015

Por siempre una loca

Ella no sabe en que momento lo hizo, pero cuando volvió en sí, ya iba por el segundo corte. Nunca pensó que podría llegar a hacerse tanto daño, a la vez sintió cierto descanso así que lo siguió haciendo, y cada día necesitaba de esto para sentirse bien. Hasta que llegó el día en que se cortó tan profundo que empezó a desangrarse poco a poco, cuando la encontraron ella ya no respiraba, su corazón había dejado de latir y quizás ella por fin descanso de todo lo que la atormentaba. 

Karol Henao

Volver Atrás

"Te amo, pero no puedo volver atrás por ti" Excusas mariconas para quien no lo quiere a uno. Si uno ama, eso no sería volver atrás, sino ir adelante con quien uno quiere. 

viernes, 30 de enero de 2015

Siguiendo adelante...

Fotografía por Gales Mit

Todo el mundo habla de seguir adelante cuando pierde un familiar, un ser querido, o un amor. ¿Pero qué es seguir adelante? Es una pregunta que tal vez a las personas les parezca estúpida; que "seguir adelante" es sólo como dicen los Colombianos promedios "echar pa' delante", pero no saben ni la más remota idea en que momento continuaron sus vidas. Por ejemplo yo que he vivido perdidas de todo tipo: familiar, gato, perro, seres queridos y el único amor que he vivido, yo que me he enfrentado al vacío existencial como muchos más, podría cuestionar rotundamente aquella frase de mierda que dice: "Más adelante lo olvidarás", cuando no recuerdas en que momento siquiera continuaste adelante... 

Y sí, yo he seguido adelante como todos ustedes. Yo continúe con mi vida, Con mi carrera profesional, interactuando, conociendo nuevas personas, deje de fumar cuando me preocupe por mi salud, me volví más fuerte y decidido. Deje el miedo, conserve mi personalidad y seguí follando, abrí mi corazón para que alguien más lo ocupara y deje de extrañar a quienes ya habían muerto. Y sin embargo, no siento que este caminando hacia delante, que esté "echando para delante" y mucho menos que esté olvidando. Yo aún conservo cicatrices que me duelen a pesar de los años, y me frustró de aún conservar recuerdos por el temor de perder lo único que me maravilla de aquella persona que tanta vida le ofreció a mi corazón -metafóricamente hablando, no es que me haya resucitado o sea una cardiologa-. No, me parece que no debemos olvidar nada de lo que hayamos vivido, hay que aferrarse a esos recuerdos como si fueran un tesoro invaluable. Porque no vivimos las cosas para olvidarlas, las vivimos para conservarlas. La vida es efímera, y lo único que podemos llevarnos a la muerte es cada sentir que conservamos al pensar en todo lo que un día vivimos.

Cuando perdemos a un ser querido lo primero que deseamos es dejar de sentir dolor, asimilar rápido su ausencia y continuar con la vida como si nada hubiese ocurrido. Y en realidad funciona, debido a que la vida que llevamos sólo nosotros podemos llevarla. No el que se murió, no el que está muerto, o no el que nos abandono de infancia y nos dejo el trauma de la ausencia. Sin embargo, conservar a esa persona dentro nuestro, permitir que las palabras que un día dijo aún dialoguen con nosotros en pequeños momentos de confusión siempre aclararán aún más el camino. Más importante, aclararan nuestra mente.  

Ahora bien, cuando perdemos un amor, si aún conserva ese sentimiento, lo mejor no es abandonar la idea y aceptar como dicen tus amigos la perdida. No. En absoluto. A la mierda los consejos de siempre. Cuando se pierde un amor y aún lo conservas muy dentro tuyo, tienes que seguir luchando, porque las palabras no son suficientes sino están acompañadas de acciones que den valor a tus aspiraciones. En el amor, es mejor morir en la guerra, que evitar el conflicto. Es mejor, dejar de ser esa persona que termina un día casado con un amor faternal o maternal, un amigo más que te lleva a la cama y te toma de la mano, carente de pasión, de conflictos, de resentimientos, y de profunda admiración. Eso no es amor, eso es una vida hecha sin arte, sin valor, pretendiendo la tranquilidad, pero sin sentir la excitación de estar vivo.

Para mí, lo más importante en la vida no es seguir adelante, adelante vas a seguir porque el tiempo es una linea recta sin pausas y sin retorno. Nada que hacer. Sin embargo, lo más importante es que en realidad aquello que esta dentro de ti, lo sientas cada día al abrir los ojos y te permita cuestionar todos los días quién eres. Así entonces, cada mañana descubrirás que te has convertido en alguien diferente... Alguien que un día vera su vida con nostalgia, admiración y satisfacción. 

jueves, 22 de enero de 2015

El Romance Tergiversado

Romeo y Julieta fue escrito originalmente como una sátira para representar todo lo que está mal con el amor joven y las cosas irracionales que esas creencias románticas pueden obligarte a hacer, como beber veneno porque tus padres no aprueban a la chica que amas. Pero de alguna manera consideramos esta historia muy romántica. Es este tipo de idealización irracional lo que lleva a la gente a quedarse con parejas abusivas o negligentes, a renunciar a sus propias necesidades e identidades, a creerse mártires imaginarios que son perpetuamente miserables, suprimiendo su propio dolor y sufrimiento para mantener una relación “hasta que la muerte los separe”.